La sensación de piernas pesadas no está reservada a los deportistas: también afecta a quienes permanecen de pie o sentados durante largas horas. Aquí tiene cinco hábitos sencillos para integrar en el día a día.
1. Elevar las piernas al final del día
Diez minutos con las piernas elevadas por encima del nivel del corazón, y la sensación de pesadez suele atenuarse por sí sola.
2. Alternar las posiciones
Permanecer estático, de pie o sentado, no ayuda. Moverse con regularidad, aunque sean unos pasos cada hora, marca una verdadera diferencia.
3. Hidratarse lo suficiente
Beber con regularidad a lo largo del día sigue siendo uno de los reflejos más sencillos de adoptar, y uno de los más descuidados.
4. Utilizar la compresión neumática
Las botas de compresión reproducen el mecanismo de bombeo muscular de la marcha, especialmente agradable al final del día o después del deporte.
5. Terminar la ducha con agua fresca
Unos segundos de agua fresca sobre las piernas al final de la ducha procuran una sensación de ligereza inmediata.
Estos gestos, sencillos de integrar en el día a día, se combinan bien con una rutina de recuperación más completa.
Estos aparatos son productos de confort y bienestar. No sustituyen ni una consulta médica ni un tratamiento prescrito y no están destinados a tratar ninguna patología. En caso de molestias persistentes en las piernas, pida consejo a un profesional de la salud.
