Muchos deportistas centran sus esfuerzos en el entrenamiento, olvidando que una buena recuperación es igual de decisiva para progresar de forma sostenible.
El sueño, principal factor de recuperación
Es durante el sueño profundo cuando se produce la mayor parte de la reparación muscular. Priorizar un sueño de calidad sigue siendo la acción más rentable para recuperarse.
La importancia de la hidratación y la nutrición
Reconstituir las reservas de glucógeno y compensar las pérdidas hídricas acelera la recuperación muscular después de un esfuerzo intenso.
La recuperación activa
Una caminata ligera o estiramientos suaves favorecen la circulación sin añadir fatiga adicional a los músculos trabajados.
Las herramientas de compresión
Las botas y manguitos de compresión neumática permiten estimular la circulación sin esfuerzo adicional, como complemento de una buena higiene de vida.
Combinar estos cuatro pilares permite reducir el dolor muscular y volver antes a entrenar en buenas condiciones.
Estos aparatos son productos de confort y recuperación, no dispositivos médicos. No reemplazan un consejo médico ni un tratamiento prescrito y no están destinados a tratar una patología.
